23 de diciembre de 2008

Aires decembrinos

Amanece como sólo en Ciudad Juárez puede amanecer. Es un presagio para un muy mal día, tal vez una mala semana y si nos vamos grandes, quién sabe que estragos pueda hacer en Navidad.

Los árboles azotan unos con otros: las pocas hojas que quedan en ellos hacen un muy colorido espectáculo mientras corren en el aire con bolsas de plástico, envolturas de dulces, papitas y demás basura. Los finísimos granos de tierra desértica entran ágilmente por las ventanas, puertas y cualquier ranura despistada. El panorama es inevitablemente desastroso.

Los aires sacuden y golpean todo lo que tocan. Las casas parecen estar por rendirse y caerse a pedazos de un momento a otro. Los ductos de aire crean un sonido estruendoso y constante. Afuera, parece que el fin del mundo ha llegado.

Las esperanzas de una blanca Navidad, desaparecen conforme va cayendo la tarde y los aires persistentes siguen azotando a la pobre y funesta ciudad. Aún cuando llega la noche y las fuertes corrientes aminoran su paso, la sensación de desastre acongoja a los sensibles corazones juarenses.

¿Qué nueva desgracia caerá a esta pobre y fea ciudad? ¿Podrán arruinarles a estos simpáticos juareños sus fiestas decembrinas?


Descúbralo en el siguiente post...

4 comentarios:

Karma girl (A.K.A the black sheep) dijo...

... juarenses, si no se enojan

Karma girl (A.K.A the black sheep) dijo...

Tal vez finalmente el creador se acordó que tenía algo que hacer y finalmente decidió destruir a la nueva Sodoma, antes de navidad.

Adn dijo...

Jajaj, Sodoma. que bueno que no voy a estar para recibir el meteorito. fiufff

Ya no seas fatalista Denisse OKEEEI. no le contagies a tus lectores tu grinchés. :)

Anónimo dijo...
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