17 de diciembre de 2008

So close, no matter how far


Hoy en la oscuridad, mientras dormías, te di un beso.

De buenas noches, de despedida, de te amo,
de nunca te olvidaré...

Te das cuenta que todo está mal, cuando al besarlo no puedes evitar las lágrimas. Cuando no recuerdas la última vez que rieron juntos, o la última vez que se despidieron con una sonrisa en el rostro.

Te das cuenta que todo está mal, cuando ves parejas besándose y abrazándose en las calles y te mueres de envidia. Cuando te sientes sola aún teniéndolo al lado. Cuando el vacío en el pecho no te deja respirar y el ver sus fotos y sus cartas te parecen del siglo pasado. Porque ya no se escriben, ni se saludan como antes. Ya no se tocan y rara vez se agarran de la mano.

Porque a pesar de todo, lo quieres. Porque a pesar de todo siempre ha sido él. Incluso cuando lo dudaste, cuando pensaste que tal vez, tal vez no era él el que debía estar contigo. Incluso cuando en el fondo sabes que esa persona es una o dos tallas más grande que tú: te queda muy grande, nunca podrás llegarle. Pero siempre fue él, siempre ha sido.

Siempre lo serás...

Y tras una carga constante de fracasos, llega el cansancio, el plazo de nuestro más grande miedo. Se revela el enigma: no somos invencibles. Después de superar tantos obstáculos, llega uno que no podemos saltar al mismo tiempo. En algún momento alguien se quedó atrás, algo se rompió, alguien miró a otro lado.

En alguna parte del camino se cayó la paciencia y más adelante las ganas. Luego empezó el vacío. Luego olvidamos que en algún momento, hubieramos hecho todo por "ser invencibles". ¿Recuerdas que en verdad lo creímos? ¿Recuerdas nuestra canción? ¿Nuestro lema?

And nothing else matters...

Yo hubiera hecho cualquier cosa por estar contigo. Oculté mis demonios, me tragué mis errores y guardé en una cajita mucho tiempo mi orgullo. Tu paciencia siempre fue mi virtud. ¿cuál fue la tuya?

Yo lo hubiera hecho todo, ¿lo sabes, verdad? Yo hubiera dado todo por llegar a conocer a ese niño pequeño de ojos chiquitos que ocupaba un enorme espacio en mi futuro y en mis ganas. Con su cabello chino como el tuyo, y tal vez mi naríz, y tus ojos... tus ojos. Hubiera dado todo por poder verte dormir todas las noches y darte un beso en las mañanas y todas esas cosas con las que una mujer cargada de sueños absurdos desea.

Yo hubiera querido creer que todo iba a estar bien, que sólo era cuestión de tiempo. Que después de todo, como siempre, ibas a tener razón y la vida iba a girar positivamente y se iba a impactar justo en nosotros.

Realidad. Levanto la bandera blanca: ya no sé que sigue.
Yo, mejor vuelvo a las sombras...



8 comentarios:

Felipe dijo...

Y en unos años volveráas a leer este post, o a acordarte de estos días y vas a decir: rayos! ni que el sujeto aquél hubiera sido para tanto…

danielis dijo...

sin palabras... me dejó fría y con un nudo en la garganta hay partes que ... bueno ya esta de más decirlo...

te entiendo :(

Anónimo dijo...

Hermoso realmente hermoso, me hizo lagrimear, para que te des una idea yo estoy en la situacion de el y me hizo llorar, aunque no te conozca gracias.

Anónimo dijo...

Me conmoviste hasta las lagrimas, no se vale, a tu vida llegara sin duda el hombre que valore lo grande que eres como persona...ademas escribes increible!

Anónimo dijo...

Hermoso, sobervio, la manera en que escribes, con esa pasión, solo demustra la grandesa de tu interior, la fuerza de tu ser, sigue adelante este es tu camino, y que nadie te diga lo contrario, cuenta conmigo........Reg

Anónimo dijo...

Hermoso, soberbio, la manera en que escribes, con esa pasión, solo demustra la grandeza de tu interior, la fuerza de tu ser, sigue adelante este es tu camino, y que nadie te diga lo contrario, cuenta conmigo........Reg

Dení dijo...

jau pues gracias a todos :)

Nath dijo...

Un gran post, Dení. Impactante.

Creo que las mejores creaciones son hijas del dolor. Creo que el dolor es un mal necesario.

Saludos desde Cuernavaca.

Nath